Aunque la lista completa de los 19 países no fue revelada oficialmente en todos los informes, varios artículos mencionan que incluiría a Afganistán, Cuba, Haití y Venezuela. Esta decisión se enmarca en una ofensiva migratoria más amplia que siguió al ataque, la cual también incluye la suspensión de solicitudes de asilo y la propuesta de detener la migración desde “países del tercer mundo”. La medida pone en el centro de la agenda la política migratoria y los procedimientos que determinan quién puede obtener y mantener su estatus de residente legal en Estados Unidos, generando incertidumbre para miles de inmigrantes que ya residen en el país.