La amenaza de una intervención terrestre, que Trump describió como “más fácil” que las operaciones marítimas, ha elevado las alarmas en la región.

El ministro de Defensa venezolano, Vladimir Padrino López, advirtió a EE. UU. que no cometa “el error de agredir” al país, mientras que el presidente Gustavo Petro de Colombia expresó su rechazo a una posible invasión, temiendo una desestabilización regional y la quiebra de Ecopetrol.