Sin embargo, en sus comentarios públicos posteriores, evitó mencionar el tema de Taiwán, uno de los puntos más sensibles para Pekín.

Por su parte, se espera que Xi Jinping visite Washington en algún momento de 2026. Este intercambio de alto nivel se produce en un contexto de rivalidad estratégica entre ambas potencias. Los artículos mencionan cómo la competencia se manifiesta en puntos geopolíticos clave como Palaos, un pequeño país del Pacífico que mantiene relaciones diplomáticas con Taiwán y se ha convertido en un foco de la disputa de influencia entre Estados Unidos y China. La llamada telefónica evidencia la dualidad de la relación: por un lado, una competencia estratégica por la hegemonía global y, por otro, la necesidad de mantener canales de comunicación abiertos para gestionar disputas comerciales y coordinar posturas frente a conflictos internacionales como la guerra en Ucrania. La iniciativa de Xi sugiere un esfuerzo proactivo por parte de China para estabilizar los lazos y evitar una escalada de tensiones.