“Nuestras leyes son claras: puedes negarte a cumplir órdenes ilegales. Debes negarte a cumplir órdenes ilegales”, afirman en el mensaje. Aunque no especificaron a qué órdenes se referían, el contexto incluye el despliegue de la Guardia Nacional en ciudades para controlar disturbios y las operaciones militares en el Caribe que han resultado en muertes. La Casa Blanca reaccionó calificando el video como un llamado a la “rebelión contra el comandante en jefe”. El FBI y el Pentágono anunciaron investigaciones formales contra los congresistas involucrados, evaluando incluso la posibilidad de someterlos a una corte marcial. La portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, negó que el presidente buscara la pena de muerte para ellos, pero afirmó que su comportamiento “quizás sea punible por ley”. Este enfrentamiento subraya la extrema polarización en Washington y abre un debate sobre los límites de la autoridad presidencial y el deber de obediencia de las fuerzas armadas en un contexto de crisis institucional.