La nueva legislación, sin embargo, contiene excepciones que han generado preocupación entre las víctimas y activistas. El Fiscal General puede retener información considerada sensible, como detalles de investigaciones en curso o la identidad de las víctimas, lo que ha levantado temores sobre una posible censura o una divulgación selectiva de la información. A pesar de esto, la medida es vista como una victoria para la transparencia y podría arrojar luz sobre la red de explotación sexual de menores de Epstein y sus conexiones con figuras poderosas de la política, los negocios y la realeza a nivel mundial.