La administración Trump ha intensificado el uso de la designación de Organización Terrorista Extranjera (FTO) como herramienta de política exterior, aplicándola tanto a grupos islamistas como a organizaciones de narcotráfico. Esta estrategia ha culminado recientemente con la designación de ramas de los Hermanos Musulmanes y del llamado Cartel de los Soles, lo que amplía significativamente el alcance de las acciones sancionatorias y militares de Estados Unidos. El 24 de noviembre de 2025, el presidente Trump firmó una orden ejecutiva para declarar a la organización islamista Hermanos Musulmanes como un grupo terrorista, citando sus vínculos con Hamás y sus actividades en Oriente Medio. El decreto instruye al Secretario de Estado, Marco Rubio, y al Secretario del Tesoro a formalizar la designación y a presentar un informe sobre las operaciones del grupo en Egipto, Líbano y Jordania.
Según la Casa Blanca, la organización ha participado en campañas de violencia y desestabilización regional, apoyando ataques contra intereses estadounidenses y de sus aliados. En paralelo, y en la misma fecha, el Departamento de Estado formalizó la designación del Cartel de los Soles como FTO, una estructura que Washington vincula directamente con el presidente venezolano Nicolás Maduro y altos mandos de su gobierno. Esta medida, que se suma a la inclusión previa de grupos como el Tren de Aragua y el Cartel de Sinaloa, es justificada por EE.
UU. como una respuesta a la “violencia terrorista en todo nuestro hemisferio”. Expertos legales han advertido que estas designaciones otorgan a la administración una base jurídica para aumentar las sanciones, desplegar operaciones de interdicción y, potencialmente, justificar acciones militares directas, presentando la política exterior estadounidense como una lucha antiterrorista.
En resumenLa administración Trump está empleando la designación de terrorismo como un instrumento clave para presionar a adversarios, desde movimientos islamistas en Oriente Medio hasta gobiernos en América Latina. Al catalogar tanto a los Hermanos Musulmanes como al Cartel de los Soles como FTO, Washington consolida un enfoque que combina la lucha contra el extremismo y el narcotráfico bajo una misma doctrina de seguridad, con profundas implicaciones diplomáticas y militares.