Otro juez federal ya había expresado previamente dudas sobre las imputaciones, señalando “conducta indebida” y “errores en el caso” relacionados con irregularidades procesales.

Uno de los fiscales admitió que no todos los miembros del gran jurado habían recibido una copia de la acusación, lo que aumentó las probabilidades de que el caso fuera desestimado. Este desenlace frustra los repetidos llamados de Trump para procesar a Comey, a quien despidió en 2017, y a James, quien ha liderado investigaciones sobre las finanzas del presidente.

La anulación por un tecnicismo procesal pone de relieve las presiones políticas que rodearon el caso desde su inicio.