Trump ha defendido su política, afirmando: “Esperamos que sea favorable, pero si no lo es, haremos lo que sea.

Siempre encontramos la manera”.

En un movimiento de desescalada comercial, la administración Trump anunció la retirada de los aranceles del 40% sobre más de 200 productos brasileños, incluyendo carne bovina, frutas, café, cacao y componentes para aviación civil.

Esta decisión se produjo tras negociaciones directas con el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, y revierte parte de las medidas proteccionistas que habían afectado las importaciones desde el país suramericano. La medida fue celebrada por el gobierno brasileño y vista como una victoria para Lula, marcando un contraste con la postura generalmente confrontacional de Trump en materia de comercio internacional.