Los congresistas aludidos emitieron un comunicado conjunto condenando los “llamamientos del presidente a nuestro asesinato y a la violencia política”.

Este episodio se suma a la creciente tensión institucional, en un contexto donde Trump ha sido cuestionado por el despliegue de la Guardia Nacional en ciudades gobernadas por demócratas y por autorizar operaciones militares letales en el Caribe.