UU. como “narcoterroristas”.

Paralelamente, fuentes del gobierno estadounidense confirmaron a la agencia Reuters que se está preparando una “nueva fase de operaciones” que probablemente comenzaría con acciones encubiertas. El New York Times y otros medios reportaron que Trump autorizó a la CIA a preparar planes que podrían incluir sabotaje, operaciones cibernéticas o campañas de desinformación.

El Pentágono también ha elaborado opciones militares que incluyen ataques aéreos contra instalaciones vinculadas al narcotráfico y unidades militares cercanas a Maduro.

A pesar de esta escalada, Trump ha declarado que podría hablar “en un futuro no muy lejano” con Maduro, a quien tiene “algo muy específico” que decirle. Maduro, por su parte, ha respondido que está dispuesto a un diálogo “cara a cara”, pero también ha advertido que una intervención militar significaría el “fin político” de Trump.

La estrategia ha generado alerta en la región, con líderes como Lula da Silva de Brasil expresando su preocupación y ofreciéndose a mediar.