Paralelamente, Trump autorizó a la CIA a preparar operaciones encubiertas en territorio venezolano.

La presión se ha formalizado con la designación del “Cartel de los Soles”, vinculado por Washington a Nicolás Maduro, como Organización Terrorista Extranjera (FTO), lo que habilita un marco legal para acciones más contundentes. Sin embargo, en un giro sorpresivo, Trump ha manifestado su disposición a dialogar con Maduro, declarando que tiene “algo muy específico que decirle” y que una conversación podría ocurrir “en un futuro no muy lejano”. Esta dualidad se complementa con reportes de que Maduro habría ofrecido renunciar en un plazo de dos a tres años, propuesta que la Casa Blanca habría rechazado por considerarla inaceptable.