Una grave crisis diplomática ha estallado entre Estados Unidos y Colombia, desencadenada por los ataques militares estadounidenses a 'narcolanchas' en el Caribe y la aparición de una imagen del presidente Gustavo Petro como prisionero en un documento vinculado a la Casa Blanca. En respuesta, el gobierno colombiano ha suspendido la cooperación de inteligencia con Washington y ha llamado a consultas a su embajador. El presidente Petro ordenó la suspensión inmediata del intercambio de información con agencias de seguridad de EE. UU. mientras persistan los ataques con misiles en el Caribe, calificándolos como una “violación a la soberanía de Colombia” y afirmando que “la lucha contra las drogas debe subordinarse a los derechos humanos”. La tensión se exacerbó con la publicación de una fotografía tomada en el Salón Oval, donde un asesor de Donald Trump sostiene una carpeta titulada “La Doctrina Trump para Colombia y el Hemisferio Occidental”. Dicho documento contenía un fotomontaje, generado con inteligencia artificial, de los presidentes Petro y Nicolás Maduro vestidos con uniformes de reclusos estadounidenses.
Este plan, atribuido al senador republicano Bernie Moreno, propondría sancionar y judicializar a Petro.
El mandatario colombiano reaccionó calificando el hecho como un “irrespeto brutal al pueblo que me eligió” y anunció el llamado a consultas del embajador Daniel García-Peña. Aunque la Casa Blanca retiró la imagen de sus canales oficiales, el subsecretario de Estado estadounidense, Christopher Landau, minimizó el incidente diciendo que “no se puede creer en todo lo que publican los medios” y criticó a Petro por su retórica.
En resumenLa relación entre EE. UU. y Colombia atraviesa una profunda crisis. La suspensión de la cooperación de inteligencia por parte de Colombia en respuesta a los ataques en el Caribe, sumada a la polémica por la imagen de Petro como prisionero, ha llevado la tensión diplomática a uno de sus puntos más altos en años recientes.