El cierre parcial del gobierno federal de Estados Unidos, que ya se ha convertido en el más largo de su historia, está generando graves consecuencias en sectores clave como la aviación y la asistencia alimentaria. El estancamiento presupuestario, atribuido a la falta de acuerdo entre republicanos y demócratas, también ha sido señalado como un factor determinante en las recientes derrotas electorales del partido de Trump. Superando los 35 días, el cierre ha obligado a la Administración Federal de Aviación (FAA) a anunciar una reducción del 10 % en el tráfico aéreo en 40 de los principales aeropuertos del país para garantizar la seguridad, debido a la fatiga y escasez de personal entre los controladores aéreos que trabajan sin sueldo.
Esta medida podría afectar hasta 1.800 vuelos diarios.
En el ámbito social, el cierre amenaza los fondos del Programa de Asistencia Nutricional Suplementaria (SNAP), del que dependen 42 millones de estadounidenses, cuyos beneficios podrían reducirse a la mitad en noviembre. Políticamente, el presidente Trump ha reconocido el impacto negativo del cierre, atribuyéndole parte de la culpa por las derrotas republicanas en las elecciones locales. En una publicación, citó a encuestadores que señalaban al cierre y a su ausencia en la boleta como las dos razones principales de la derrota de su partido, evidenciando el alto costo político de la parálisis gubernamental.
En resumenEl cierre del gobierno federal, que ha superado los 35 días, se convirtió en el más largo en la historia de EE. UU., provocando la cancelación de miles de vuelos y recortes en programas de ayuda alimentaria. Donald Trump atribuyó las derrotas electorales de su partido a este cierre, que evidencia la profunda división política en Washington.