La posibilidad de que Estados Unidos expanda sus operaciones antinarcóticos para incluir acciones militares terrestres en Colombia y Venezuela ha generado una seria alarma en la región, tras las declaraciones de un influyente senador republicano cercano al presidente Trump. El senador Lindsey Graham, en una entrevista en el programa 'Face the Nation' de CBS, reveló que el presidente Donald Trump tiene la intención de informar al Congreso sobre “futuras potenciales operaciones militares contra Venezuela y Colombia”. Graham añadió que se discutirá la “posible expansión del mar a la tierra”, lo que sugiere que la Casa Blanca está considerando incursiones terrestres como el siguiente paso en su agresiva campaña contra los carteles de la droga. Estas declaraciones representan una escalada significativa, ya que hasta ahora la ofensiva se había limitado a ataques marítimos contra supuestas narcolanchas.
Graham aclaró que no se trataría de una “invasión” a gran escala para derrocar al gobierno de Nicolás Maduro, sino de operaciones limitadas para neutralizar estructuras delictivas.
Aun así, la noticia ha sido recibida con gran preocupación.
El presidente de Colombia, Gustavo Petro, advirtió que una acción de este tipo podría desatar un conflicto mayor. La mención explícita de Colombia como un posible escenario de operaciones ha sido particularmente sensible, dado el historial del país como principal aliado militar de EE.
UU. en la región. Las declaraciones de Graham se producen en un contexto en el que Trump ha declarado estar “en guerra con los carteles de la droga”, un marco que su administración podría usar para justificar acciones militares unilaterales.
En resumenDeclaraciones del senador Lindsey Graham indican que la administración Trump está evaluando operaciones militares terrestres en Colombia y Venezuela como parte de su lucha antinarcóticos, una potencial escalada que ha disparado las alarmas sobre la soberanía y la estabilidad en Sudamérica.