Las relaciones comerciales entre Estados Unidos y Canadá sufrieron un duro revés después de que el presidente Donald Trump anunciara abruptamente la suspensión de todas las negociaciones y la imposición de un aumento arancelario del 10 %. La drástica medida fue una reacción a una campaña publicitaria de la provincia de Ontario que criticaba las políticas proteccionistas de Washington. La controversia se desató por un anuncio de televisión que utilizaba un discurso de 1987 del expresidente Ronald Reagan para argumentar en contra de los aranceles. Trump calificó el anuncio de "fraudulento" y una "grave tergiversación de los hechos", y en una publicación en su red social Truth Social, declaró: "Basado en su comportamiento atroz, TODAS LAS NEGOCIACIONES COMERCIALES CON CANADÁ QUEDAN TERMINADAS".
Además, anunció el incremento del 10 % sobre los aranceles existentes, que ya afectan a sectores como el acero y el aluminio. La decisión sorprendió a Ottawa, ya que se produjo poco después de una reunión aparentemente cordial entre Trump y el primer ministro canadiense, Mark Carney.
Este último declaró que su gobierno está dispuesto a reanudar el diálogo "cuando los estadounidenses estén listos".
Mientras tanto, la medida profundiza la incertidumbre para una relación comercial que superó los 900.000 millones de dólares el año pasado.
En resumenUna campaña publicitaria provincial en Canadá provocó una airada reacción del presidente Trump, quien respondió suspendiendo las negociaciones comerciales y aumentando los aranceles, escalando así la tensión económica con uno de sus socios más importantes.