Durante su gira asiática, el presidente Donald Trump consolidó la alianza estratégica con Corea del Sur al anunciar un importante acuerdo comercial y una histórica autorización de defensa. Estos pactos se concretaron en el marco de la cumbre del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC). En el ámbito comercial, Trump y el presidente surcoreano, Lee Jae-myung, finalizaron un acuerdo en el que Seúl se compromete a una inversión de 350.000 millones de dólares en Estados Unidos.
A cambio, Washington reducirá los aranceles a las exportaciones de automóviles surcoreanos del 25 % al 15 %, equiparándolos con los aranceles que pagan los competidores japoneses.
Trump declaró ante los medios: "Llegamos a un acuerdo... prácticamente lo finalizamos".
En un movimiento de defensa de gran calado, Trump también anunció que ha autorizado a Corea del Sur a construir su primer submarino de propulsión nuclear. Esta decisión representa un cambio significativo en la cooperación militar entre ambos países y fortalece las capacidades de Seúl en una región marcada por las tensiones con Corea del Norte y la creciente influencia de China. Ambos anuncios refuerzan la alianza estratégica entre Washington y Seúl en un contexto geopolítico complejo.
En resumenLos acuerdos de comercio y defensa entre EE. UU. y Corea del Sur, destacando la reducción de aranceles automotrices y la inédita autorización para un submarino nuclear, profundizan la alianza bilateral, fortaleciendo la posición de Seúl tanto económica como militarmente en la región del Indo-Pacífico.