Representantes de Estados Unidos y China lograron un “acuerdo preliminar” en materia económica y comercial durante una jornada de negociaciones en Malasia, un avance clave de cara a la próxima reunión entre los presidentes Donald Trump y Xi Jinping. Este progreso se da en medio de una prolongada guerra comercial que ha afectado a los mercados globales. Las conversaciones, celebradas en Kuala Lumpur, buscaron reducir las tensiones antes de la cumbre presidencial programada para el 30 de octubre en Corea del Sur, en el marco del foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC). Los temas centrales de la negociación incluyeron los aranceles, el acceso a las tierras raras (minerales críticos para la tecnología) y la situación de Taiwán.
Aunque los detalles del acuerdo preliminar no se han hecho públicos, el avance fue reportado por funcionarios involucrados en el diálogo.
Paralelamente, la administración Trump está considerando imponer nuevas restricciones a la exportación de software empresarial crítico (como sistemas ERP y CRM) a China, una medida que replicaría las sanciones aplicadas a Rusia.
Trump ha declarado tener una “excelente relación con el presidente Xi” y espera lograr un “buen acuerdo”, pero advirtió que aplicará más represalias si no se alcanza un consenso equitativo.
La cumbre Trump-Xi será decisiva para determinar si este acuerdo preliminar puede consolidarse y poner fin a la guerra arancelaria entre las dos mayores economías del mundo.
En resumenEl acuerdo comercial preliminar entre EE. UU. y China ofrece una señal de esperanza para resolver su disputa arancelaria, aunque la amenaza de nuevas restricciones tecnológicas por parte de Washington mantiene la incertidumbre. La próxima cumbre entre Trump y Xi será crucial para definir el futuro de la relación económica global.