El presidente Donald Trump anunció abruptamente la terminación de todas las negociaciones comerciales con Canadá, una decisión que ha generado una crisis diplomática con uno de sus principales socios comerciales. La ruptura fue provocada por una campaña publicitaria del gobierno de Ontario que criticaba la política arancelaria estadounidense, utilizando un video editado del expresidente Ronald Reagan. El anuncio en cuestión, financiado por la provincia de Ontario con un costo de 75 millones de dólares, mostraba a Reagan advirtiendo sobre los desastres económicos que causan los aranceles. Trump reaccionó con furia en su red social Truth Social, calificando la publicidad de “falsa y fraudulenta” y el comportamiento de Canadá como “atroz”. “Basado en su comportamiento atroz, TODAS LAS NEGOCIACIONES COMERCIALES CON CANADÁ QUEDAN TERMINADAS”, sentenció el mandatario.
La Fundación Ronald Reagan también se pronunció, denunciando que el video tergiversaba las palabras del expresidente y que no se solicitó permiso para su uso.
La decisión de Trump interrumpe semanas de diálogo que buscaban resolver disputas sobre los aranceles al acero y aluminio impuestos por Washington. El primer ministro de Canadá, Mark Carney, declaró que su gobierno está listo para reanudar las conversaciones, pero la Casa Blanca ha condicionado cualquier diálogo a una disculpa formal. Este episodio resalta la naturaleza volátil de la política exterior de Trump y agrava las tensiones comerciales en América del Norte, generando incertidumbre sobre el futuro de acuerdos como el T-MEC.
En resumenLa decisión impulsiva de Donald Trump de terminar las negociaciones comerciales con Canadá, a raíz de un anuncio televisivo que consideró un ataque, ha provocado una crisis con un aliado clave. El incidente subraya el estilo personalista de la diplomacia de Trump y añade una capa de incertidumbre a las ya tensas relaciones comerciales en la región.