La relación entre Estados Unidos y Venezuela ha entrado en una fase de alta tensión militar, caracterizada por el despliegue de fuerzas estadounidenses en el Caribe, vuelos de bombarderos cerca del espacio aéreo venezolano y una retórica beligerante por parte de ambos gobiernos. La administración Trump ha justificado su creciente presencia militar en la región, que incluye ejercicios conjuntos con Trinidad y Tobago, como parte de su estrategia de combate al narcotráfico. En los últimos días, se registraron vuelos de bombarderos estratégicos B-52 y B-1B cerca de las costas de Venezuela, aunque el presidente Trump negó uno de los vuelos del B-1B, calificando la información como “falsa”. Estas maniobras han sido interpretadas por el gobierno de Nicolás Maduro como una provocación y una “guerra psicológica”.
En respuesta, Maduro anunció nuevos ejercicios militares en las costas venezolanas y afirmó que su país cuenta con 5.000 misiles portátiles rusos para defenderse de cualquier incursión. La situación escaló aún más con las declaraciones de Donald Trump, quien aseguró que Maduro le ha ofrecido “de todo” para evitar un conflicto.
“¿Sabes por qué?
Porque no quiere meterse con Estados Unidos”, afirmó Trump en la Casa Blanca.
Además, el mandatario estadounidense ha sugerido la posibilidad de una “acción terrestre en Venezuela” y de autorizar operaciones de la CIA en el país, lo que ha sido denunciado por Caracas como un intento de justificar una intervención militar para derrocar a su gobierno. Expertos de la ONU han condenado las acciones de EE.
UU., calificándolas como una “escalada extremadamente peligrosa” que viola la soberanía venezolana y el derecho internacional.
En resumenLa escalada militar en el Caribe, con ejercicios y vuelos de bombarderos de EE. UU. cerca de Venezuela, ha llevado las tensiones a un punto crítico. Mientras el gobierno de Maduro responde con sus propias maniobras y acusa a Washington de agresión, Trump afirma que el líder venezolano busca evitar un conflicto y no descarta acciones terrestres, en un escenario que preocupa a la comunidad internacional.