La disputa comercial entre Estados Unidos y China ha escalado a un nuevo nivel de tensión, centrándose en el control de las tierras raras, minerales críticos para las industrias tecnológica y de defensa. La decisión de Pekín de endurecer sus controles de exportación ha provocado una dura respuesta de la administración Trump, que amenaza con aranceles masivos, aunque ambas potencias mantienen abiertos los canales diplomáticos. China, el mayor productor mundial, amplió sus restricciones a la exportación de tierras raras, incluyendo no solo los minerales sino también las tecnologías de refinado y procesamiento. La medida, que exige licencias incluso para productos fabricados fuera de China que contengan trazas de estos materiales, es vista por Washington como una palanca geopolítica para socavar la seguridad nacional estadounidense.
En respuesta, el presidente Trump amenazó con imponer aranceles de hasta el 100 %, y en algunos casos del 157 %, sobre las importaciones chinas, una medida que él mismo calificó como “insostenible” pero “necesaria” porque Pekín lo “obligó”. Como movimiento estratégico para reducir la dependencia de China, Estados Unidos firmó un acuerdo de 8.500 millones de dólares con Australia para el suministro y procesamiento de minerales críticos. A pesar de la retórica hostil, la diplomacia no se ha detenido.
El secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, y el viceprimer ministro chino, He Lifeng, mantuvieron conversaciones “francas y constructivas”, y se acordó celebrar una nueva ronda de negociaciones. Además, se espera que Trump y su homólogo chino, Xi Jinping, se reúnan a finales de mes en Corea del Sur, en el marco de la cumbre de APEC, para buscar una salida a la crisis.
En resumenLa guerra comercial entre EE. UU. y China se ha intensificado con las restricciones chinas a las tierras raras y las amenazas de aranceles masivos por parte de Trump. Aunque la tensión es alta, ambas naciones continúan negociando para evitar una ruptura total, con una cumbre presidencial en el horizonte como posible punto de inflexión.