Propuesta para reformar el sistema de asilo global
La administración Trump planea presentar en la Asamblea General de la ONU una propuesta para reformar drásticamente el sistema de asilo global, buscando imponer reglas significativamente más restrictivas para los solicitantes de protección internacional. Según documentos internos del Departamento de Estado, la iniciativa estadounidense busca establecer dos cambios fundamentales en la normativa internacional. Primero, que los solicitantes de asilo solo puedan pedir protección en el primer país al que ingresen, una medida que trasladaría la carga a las naciones de tránsito, muchas de las cuales carecen de recursos para atender a grandes poblaciones de refugiados. Segundo, la propuesta plantea que el asilo sea considerado un estatus temporal, con la posibilidad de ser revocado si el gobierno anfitrión considera que la situación en el país de origen del solicitante ha mejorado y es seguro para su retorno. Esta visión contrasta fuertemente con el sistema actual, basado en la Convención sobre el Estatuto de los Refugiados de 1951, que consagra el principio de no devolución (non-refoulement) y concibe el asilo como una protección duradera. Aunque la Casa Blanca no puede modificar unilateralmente los tratados internacionales, su estrategia consiste en formar una coalición de países con ideas afines para presionar por cambios en la práctica internacional y establecer nuevos estándares de facto. Esta propuesta se alinea con las políticas migratorias restrictivas que Trump ha implementado a nivel nacional, como la reducción de cuotas de acogida de refugiados.


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