Aumento de la violencia política en Estados Unidos
Una serie de ataques violentos contra figuras políticas, culminando con el asesinato de Charlie Kirk, ha puesto de relieve el creciente clima de polarización y violencia política en Estados Unidos durante la presidencia de Trump. El asesinato del activista conservador Charlie Kirk en Utah es el evento más reciente y de mayor perfil en lo que analistas describen como un “nuevo y oscuro ciclo de violencia por motivos políticos”. Este año ya se han registrado 150 ataques con motivaciones políticas, casi el doble que en el mismo período de 2024. Otros incidentes notables incluyen el intento de asesinato del propio Donald Trump, el asesinato de la presidenta de la Cámara de Representantes de Minnesota, Melissa Hortman, y su familia, y el homicidio del director ejecutivo de United Healthcare, Brian Thompson. El asesinato de Kirk, una figura influyente del movimiento juvenil MAGA, ha provocado llamados a una “guerra civil” en internet por parte de sectores de la derecha, así como celebraciones por parte de algunos en la izquierda, reflejando una profunda fractura social. El presidente Trump ha culpado directamente a la “izquierda radical” por el asesinato de Kirk, afirmando que su retórica es “directamente responsable por el terrorismo” que se está presenciando. Analistas señalan que la era hiperpartidista, las controvertidas elecciones, las guerras prolongadas, las crisis económicas y la fragmentación causada por las redes sociales han contribuido a la erosión de la confianza y al aumento del tribalismo, llevando al país a un “trágico punto de inflexión”.



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Kevin Rudd adelantará su salida de Washington y regresará a la Asia Society luego de tensiones públicas con el presidente estadounidense.

El pronunciamiento recuerda excarcelaciones recientes en Venezuela y Nicaragua y señala que la isla sigue sin adoptar medidas similares.

El activista aseguró que los adolescentes fueron aprehendidos por policías municipales, imputados por delitos graves y recluidos en malas condiciones.

La ONG Iran Human Rights alertó además que algunos de los 10.000 detenidos están en peligro de ser ejecutados por las autoridades.






