El asesinato del activista conservador Charlie Kirk, un prominente aliado del presidente Donald Trump, ha conmocionado a Estados Unidos, intensificando el debate sobre la violencia política y la polarización en el país. Charlie Kirk, de 31 años, fundador de la influyente organización juvenil conservadora Turning Point USA, fue asesinado de un solo disparo en el cuello el 10 de septiembre mientras participaba en un evento público en la Universidad del Valle de Utah. El ataque ocurrió durante una sesión de preguntas y respuestas ante miles de asistentes. El sospechoso, identificado como Tyler Robinson, de 22 años, fue capturado menos de 33 horas después, en gran parte gracias a que su familia lo entregó a las autoridades tras haberles “confesado o insinuado” su autoría. La investigación reveló que Robinson se había radicalizado políticamente en los últimos años y consideraba a Kirk alguien “lleno de odio”.
Las autoridades recuperaron el arma, un rifle de alta potencia, y encontraron casquillos con mensajes provocadores como “Bella Ciao” y “Oye, fascista”.
El presidente Donald Trump reaccionó rápidamente, calificando a Kirk de “mártir” y culpando a la “izquierda radical” de incitar la violencia. En un mensaje de video, Trump prometió que su gobierno perseguiría a los culpables y anunció que Kirk recibiría póstumamente la Medalla Presidencial de la Libertad, el más alto honor civil del país. Además, ordenó que las banderas ondearan a media asta en los edificios federales.
El suceso fue ampliamente condenado por figuras de todo el espectro político, incluido el gobernador de Utah, Spencer Cox, quien lo describió como un “asesinato político” y advirtió sobre el peligro de la violencia para la democracia estadounidense.
En resumenEl asesinato de Charlie Kirk, una figura clave del movimiento conservador juvenil, ha sido catalogado como un acto de terrorismo político por sus seguidores y ha generado una condena bipartidista. La rápida captura del sospechoso, Tyler Robinson, ha dado paso a una investigación sobre sus motivaciones, en un contexto de creciente preocupación por la violencia política en Estados Unidos.