Asesinato del activista Charlie Kirk sacude a EE. UU. y agudiza la tensión política
El asesinato del activista conservador Charlie Kirk, un influyente y cercano aliado del presidente Donald Trump, ha conmocionado a Estados Unidos, intensificando la preocupación por la violencia política en un entorno de extrema polarización. Kirk, de 31 años y fundador de la organización juvenil Turning Point USA, fue asesinado de un disparo en el cuello el 10 de septiembre mientras participaba en un evento en la Universidad del Valle de Utah. El ataque, que ocurrió frente a miles de asistentes, fue calificado por el gobernador del estado, Spencer Cox, como un "asesinato político". La reacción del presidente Trump fue inmediata y contundente; en un video, prometió que su gobierno "perseguirá a los culpables" y describió a Kirk como "un patriota y defensor de la libertad de expresión". Además, Trump atribuyó la responsabilidad del atentado a la retórica de la "izquierda radical", afirmando que "este tipo de retórica es directamente responsable del terrorismo que estamos presenciando". El movimiento MAGA ha proclamado a Kirk como un "mártir de la verdad y la libertad". El Buró Federal de Investigaciones (FBI) asumió la investigación, difundiendo imágenes de una "persona de interés" y ofreciendo una recompensa de 100.000 dólares por información que conduzca a la captura del responsable. Las autoridades recuperaron un rifle de alta potencia que se cree fue el arma utilizada y revelaron que el sospechoso, que aparenta tener edad universitaria, fue rastreado en video mientras subía al techo de un edificio desde donde efectuó el disparo para luego huir. El suceso ha generado condenas de todo el espectro político, incluido el expresidente Joe Biden, y ha puesto de relieve el creciente clima de violencia que afecta a figuras públicas en el país.



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Kevin Rudd adelantará su salida de Washington y regresará a la Asia Society luego de tensiones públicas con el presidente estadounidense.

El pronunciamiento recuerda excarcelaciones recientes en Venezuela y Nicaragua y señala que la isla sigue sin adoptar medidas similares.

El activista aseguró que los adolescentes fueron aprehendidos por policías municipales, imputados por delitos graves y recluidos en malas condiciones.

La ONG Iran Human Rights alertó además que algunos de los 10.000 detenidos están en peligro de ser ejecutados por las autoridades.






