La Corte Suprema examinará la legalidad de los aranceles globales de Trump
La política arancelaria del presidente Donald Trump, uno de los pilares de su agenda económica, enfrenta un desafío judicial decisivo que podría redefinir el poder presidencial en materia comercial. La Corte Suprema de Estados Unidos ha aceptado examinar la legalidad de los aranceles globales impuestos por la administración, una decisión que podría tener consecuencias económicas millonarias. La controversia se centra en el uso por parte de Trump de la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA) de 1977 para imponer gravámenes a la mayoría de las importaciones. Un tribunal federal de apelaciones dictaminó que el presidente excedió su autoridad, ya que la ley no le otorga explícitamente el poder de fijar impuestos de importación de manera generalizada. Aunque el fallo fue suspendido temporalmente, si la Corte Suprema lo ratifica, el gobierno podría verse obligado a reembolsar decenas de miles de millones de dólares a las empresas importadoras. El secretario del Tesoro, Scott Bessent, advirtió que el desembolso podría alcanzar los 1.000 millones de dólares. Ante este escenario, el presidente Trump ha amenazado con “deshacer” los acuerdos comerciales ya negociados con socios clave como la Unión Europea y Japón si el fallo es en su contra. La administración ha solicitado a la Corte Suprema que trate el caso con urgencia para evitar una mayor incertidumbre económica. El resultado no solo determinará el futuro de los aranceles de Trump, sino que también sentará un precedente sobre los límites del poder ejecutivo para utilizar emergencias nacionales como justificación de políticas comerciales sin la autorización explícita del Congreso.



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