La posible descertificación de Colombia por parte de Estados Unidos en la lucha contra las drogas ha generado una gran preocupación, motivando un viaje de los alcaldes de las cinco principales ciudades del país a Washington. La decisión de la administración Trump, que se percibe como el escenario más probable debido al histórico incremento de cultivos ilícitos y la falta de afinidad con el gobierno de Gustavo Petro, podría acarrear graves consecuencias económicas y diplomáticas. Ante este panorama, los alcaldes de Bogotá, Medellín, Cali, Barranquilla y Cartagena decidieron viajar a Estados Unidos para exponer la situación del país y evitar la sanción.
Una descertificación total, que no ocurre desde 1997, pondría a Colombia en una “lista negra”, lo que implicaría el congelamiento de ayudas, el bloqueo de créditos en organismos multilaterales y restricciones comerciales. Existe la alternativa de una descertificación parcial con un “waiver” (exención), que permitiría mantener la cooperación en áreas estratégicas. La iniciativa de los alcaldes ha generado una reacción del presidente Petro, quien afirmó a través de la red social X que “estos alcaldes no están autorizados para representar a Colombia.
La Constitución es clara”. Por su parte, los mandatarios locales, como Dumek Turbay de Cartagena, han aclarado que el objetivo de su visita es también promover la inversión y fortalecer la cooperación, y que no pretenden tratar asuntos de Estado que no son de su competencia. El precandidato Miguel Uribe Londoño expresó su respaldo a la misión de los alcaldes.
En resumenLa amenaza de descertificación por parte de EE. UU. ha puesto de manifiesto las tensiones en la relación bilateral con Colombia y ha provocado una inusual movida diplomática por parte de los líderes locales. Este episodio refleja tanto la dependencia de Colombia de la cooperación estadounidense como las fricciones internas sobre quién debe liderar las relaciones exteriores del país.