El presidente Donald Trump ha anunciado que su administración buscará la pena de muerte para quienes cometan asesinatos en Washington D.C., como parte de su estrategia para combatir lo que considera una criminalidad desbordada en la capital de la nación. Esta controvertida propuesta se enmarca en la reciente intervención federal en la seguridad de la ciudad. Durante una reunión de su gabinete, Trump declaró de manera contundente: “Si alguien asesina a alguien en la capital, pena de muerte”. El mandatario defendió la medida como “una medida de prevención muy fuerte” y aseguró que toda su administración está de acuerdo, aunque reconoció no estar seguro si el país está preparado para ello.
“No tenemos otra opción”, insistió.
La propuesta enfrenta un obstáculo legal significativo, ya que Washington D.C.
abolió la pena capital en 2023, sumándose a otros veintitrés estados donde no se aplica.
Para llevar a cabo su plan, los casos tendrían que ser procesados bajo la jurisdicción federal. El anuncio se produce después de que el 11 de agosto, Trump tomara el control de la seguridad de la capital, amparándose en una ley que permite la intervención federal en caso de “emergencia”. Desde entonces, se han desplegado unos 2.000 efectivos de la Guardia Nacional y agentes de agencias como el FBI y la DEA. Según la fiscal general, Pam Bondi, estos operativos han resultado en 1.094 arrestos y la incautación de 115 armas ilegales.
Activistas han denunciado que esta “guerra contra el crimen” está siendo utilizada para detener a migrantes indocumentados.
En resumenEn su ofensiva contra la criminalidad en Washington D.C., el presidente Trump ha propuesto aplicar la pena de muerte para los homicidios cometidos en la capital. La medida, que requeriría juicios federales debido a que la jurisdicción local abolió la pena capital, ha generado una fuerte controversia y se suma a la ya tensa situación por el despliegue de fuerzas federales en la ciudad.