El presidente Donald Trump anunció que su administración buscará la pena de muerte para quienes cometan asesinatos en Washington D.C., como parte de una estrategia más amplia para combatir la criminalidad en la capital. La propuesta genera controversia, dado que la pena capital fue abolida en el distrito hace décadas. Durante una reunión de su gabinete, Trump declaró de manera contundente: "Si alguien asesina a alguien en la capital, pena de muerte". Calificó la medida como "una medida de prevención muy fuerte" y aseguró que contaba con el respaldo de su administración, aunque admitió: "No sé si estamos preparados para esto en este país.
Pero no tenemos otra opción".
Este anuncio es una pieza central de su reciente ofensiva contra el crimen en la capital, que inició el 11 de agosto al asumir el control federal de la seguridad de la ciudad por 30 días, argumentando una "emergencia" por la alta criminalidad. La operación incluye el despliegue de unos 2.000 miembros de la Guardia Nacional y agentes federales del FBI, la DEA y el ICE. Mientras la administración reporta más de mil arrestos, activistas denuncian que la iniciativa se está utilizando para detener a migrantes indocumentados. La propuesta de reinstaurar la pena de muerte en el distrito, que la abolió en 2023, requeriría que los casos sean procesados bajo la jurisdicción federal, lo que representa un desafío legal y político significativo que se espera enfrente una fuerte oposición.
En resumenComo parte de su intervención federal para controlar el crimen en Washington D.C., el presidente Trump ha propuesto aplicar la pena de muerte para los asesinatos cometidos en la capital. Esta controvertida medida requeriría eludir las leyes locales que abolieron la pena capital, enmarcando el debate como un enfrentamiento entre la autoridad federal y la autonomía del distrito en la lucha contra la delincuencia.