Este caso ha captado la atención internacional por la naturaleza del crimen y la complejidad de la investigación para llevar a la presunta responsable ante la justicia colombiana. Guzmán fue arrestada en el Reino Unido en diciembre, tras la emisión de una circular roja de Interpol solicitada por la Fiscalía General de la Nación. Se le acusa de los delitos de homicidio y tentativa de homicidio por presuntamente haber enviado frambuesas contaminadas con talio a la vivienda de su expareja, lo que causó la muerte de la hija de este, de 13 años, y de una amiga de 14 años en abril de 2025. En una audiencia inicial ante el Tribunal de Magistrados de Westminster, en Londres, Guzmán manifestó formalmente su negativa a la extradición, activando el procedimiento ordinario que podría extender el proceso. La jueza ordenó su detención preventiva en el centro penitenciario HMP Bronzefield, la cárcel de mujeres más grande de Europa, mientras se gestiona el caso. La Fiscalía colombiana, por su parte, avanza en la investigación y ha revelado que indaga el presunto uso de dos pasaportes y una posible doble identidad por parte de Guzmán para evadir a las autoridades, ya que habría salido del país hacia Argentina tras conocerse la muerte de las menores. Las autoridades también han iniciado un proceso para declararla persona ausente, lo que permitiría avanzar con la imputación de cargos en Colombia, incluso si el proceso de extradición se prolonga.