Se activaron cinco PMU en puntos estratégicos como Cúcuta y Maicao para coordinar la respuesta institucional.

El ministro del Interior, Armando Benedetti, anunció que se proyecta un decreto para declarar el estado de emergencia económica, social y ecológica, con el fin de anticiparse a un eventual aumento de flujos migratorios. En el ámbito de la salud, se decretó alerta amarilla en la red hospitalaria de la frontera para prepararse ante un posible aumento en la demanda de servicios. La situación también genera preocupación por las posibles reacciones de grupos armados como el ELN y las disidencias de las FARC, que tienen presencia binacional y podrían reacomodar sus operaciones, agravando la crisis de orden público en zonas como el Catatumbo. A pesar de la tensión, se reportó la reapertura controlada del paso fronterizo de Paraguachón, inicialmente para peatones, bajo estricta vigilancia de las autoridades colombianas.