Les vendían falsos paquetes turísticos que supuestamente incluían transporte, hospedaje y documentos para llegar a destinos como Ecuador, Perú y Chile.

Sin embargo, tras recibir el pago, los migrantes eran abandonados en la frontera. La investigación acreditó que, en solo seis eventos, la red movilizó a 222 personas, incluyendo 27 menores de edad, muchos de los cuales quedaron a su suerte. Seis presuntos integrantes de la organización fueron capturados y enfrentan cargos por concierto para delinquir y tráfico de migrantes agravado.

Este caso se enmarca en un contexto más amplio de crisis migratoria. La Defensoría del Pueblo reportó un incremento del 62 % en el tránsito de migrantes irregulares por el país en 2025, señalando que Venezuela encabeza la lista de nacionalidades con mayor flujo inverso, con 18.787 casos. Estas cifras evidencian que, a pesar de los esfuerzos de las autoridades, el fenómeno migratorio sigue siendo un desafío humanitario y de seguridad de primer orden para Colombia.