La movilización tuvo un efecto inmediato.

El Ministerio de Salud anunció que la remuneración se hará efectiva a partir de 2026, garantizando el pago de un salario mínimo a los estudiantes durante su año de internado. Para ello, se destinarán más de 200.000 millones de pesos que serán girados directamente a los beneficiarios. Esta decisión fue celebrada por líderes estudiantiles y representantes como Jennifer Pedraza, quien ha apoyado el movimiento, considerándola una victoria significativa para la dignificación de la labor de los futuros profesionales de la salud y un reconocimiento a su aporte esencial en el sistema sanitario del país.