La celebración de la Nochebuena en Colombia se vio empañada por un alarmante número de homicidios, en su mayoría vinculados a riñas y actos de intolerancia exacerbados por el consumo de alcohol. Las cifras oficiales revelan que el derecho a la vida sigue siendo vulnerado masivamente en contextos de convivencia social, proyectando a 2025 como el año más violento de la última década. Según el balance de la Policía Nacional, durante la noche del 24 y la madrugada del 25 de diciembre se registraron 48 asesinatos en todo el país. Aunque esta cifra representa una reducción del 20 % en comparación con el año anterior, el general Herbert Benavidez señaló que más de la mitad de los casos (54 %) fueron producto de riñas. La línea de emergencias 123 recibió más de 30.300 llamadas, de las cuales 16.700 requirieron intervención policial, principalmente por peleas y alteración del orden público. Bogotá fue una de las ciudades más afectadas, con ocho homicidios reportados en ese lapso, siete de ellos catalogados como actos de intolerancia y cometidos con arma cortopunzante.
La Policía Metropolitana atendió 1.314 riñas en la capital.
De manera similar, Cali reportó ocho homicidios durante el 25 de diciembre, de los cuales al menos cuatro estuvieron directamente relacionados con altercados.
Estas cifras se enmarcan en un contexto nacional preocupante: un reporte del Ministerio de Defensa indica que en los primeros 11 meses del año se cometieron 12.484 asesinatos, una cifra superior a la del mismo periodo en 2024, lo que perfila al año actual como el más violento en diez años. La intolerancia social, combinada con el consumo excesivo de licor, se consolida como un factor detonante de violencia que vulnera sistemáticamente el derecho fundamental a la vida.
En resumenLa Navidad de 2025 en Colombia estuvo marcada por la violencia, con 48 homicidios en una sola noche, la mayoría por riñas e intolerancia. Ciudades como Bogotá y Cali registraron múltiples asesinatos, reflejando una crisis de convivencia que se suma a las alarmantes cifras nacionales que posicionan a 2025 como el año más violento de la década.