Dos artefactos explosivos fueron detonados al paso de una patrulla de la policía.

Los uniformados, identificados como los subintendentes Jorge Leandro Gómez Ochoa, de 36 años, y Rober Stiven Melo Londoño, de 33 años, resultaron gravemente heridos y fallecieron mientras recibían atención médica. El general Henry Bello, comandante de la Policía Metropolitana de Cali, afirmó que “los artefactos explosivos utilizados corresponden al perfil criminal que emplea el ELN”. Las autoridades, incluyendo la Gobernación del Valle y la Alcaldía de Cali, ofrecieron una recompensa conjunta que asciende a 400 millones de pesos por información que conduzca a la captura de los responsables. El alcalde Alejandro Éder señaló que este tipo de atentados se ha repetido desde mayo y que la ciudad ha registrado 12 asesinatos en cinco ataques terroristas durante 2025, una cifra no vista en 20 años. El hecho generó un amplio rechazo de entidades como Asocapitales y la Personería de Cali, que condenaron la violencia y cuestionaron la efectividad de la política de 'paz total' del Gobierno.