El exteniente Edwin Toro declaró que Huertas le "insinuó que debía hacerlo", a lo que él se negó. Por su parte, el subteniente retirado Emerson Castañeda aseguró que el entonces capitán no solo hizo ofrecimientos, sino que llegó a entregar armas para cometer los crímenes.

Esta citación obligatoria reafirma la competencia de la JEP para investigar y juzgar a miembros de la Fuerza Pública por crímenes del conflicto, sin importar su rango o si continúan activos. La situación de Huertas es particularmente compleja, ya que fue reintegrado por el presidente Gustavo Petro y recientemente la Procuraduría ordenó su suspensión por tres meses mientras se investigan sus presuntas reuniones con disidencias de las FARC, un escándalo revelado por los archivos de "Calarcá".