El padre de Jean Claude, en un emotivo testimonio, ha pedido endurecer las penas para menores que cometen delitos graves. “No más palmaditas en la espalda”, declaró, reflejando la frustración de las víctimas ante un sistema que perciben como laxo. El caso ha expuesto no solo la violencia delictiva que afecta a los ciudadanos, sino también la complejidad de abordar la delincuencia juvenil, donde factores como la instrumentalización por parte de bandas criminales y la falta de oportunidades se entrelazan.

El debate público se centra ahora en si las medidas actuales son suficientes para prevenir que los jóvenes reincidan y para garantizar justicia a las víctimas, en un país donde el hurto ya suma más de 118.000 víctimas en 2025.