El padre de una de las menores, el empresario Juan de Bedout Vargas, confesó haber tenido una relación extramatrimonial con ella, lo que los investigadores consideran un posible móvil. Nuevos testimonios y pruebas sugieren que el plan pudo ser más elaborado; según fuentes citadas por El Tiempo, Guzmán habría fingido interés en arrendar un apartamento contiguo al de una de las familias afectadas y presuntamente intentó instalar un localizador GPS en su vehículo. Además, el abogado de una de las familias, Majer Abushihab, afirmó que “hay más personas en la mira de la Fiscalía”, sugiriendo que Guzmán no habría actuado sola. La pesquisa se ha ampliado para determinar si la muerte años atrás de la esposa de De Bedout, en cuyo cuerpo también se hallaron rastros de talio, podría estar relacionada, configurando un posible crimen serial. La Fiscalía continúa analizando un “amplio y serio caudal probatorio”, incluyendo registros de llamadas y testimonios de personas del círculo cercano de la empresaria, para esclarecer la totalidad de los hechos.