Los generales Ramírez y Del Río, ambos con señalamientos previos por vínculos con las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), ahora deberán reconocer o no su responsabilidad ante la JEP. De no hacerlo, enfrentarían un juicio adversarial con posibles condenas de hasta 20 años de cárcel, sentando un precedente en la justicia transicional colombiana.