Las autoridades llegaron al lugar para realizar un control migratorio a 26 ciudadanos extranjeros, descubriendo que pertenecían a la controversial comunidad.
Las siete familias habían ingresado a Colombia entre el 22 y 23 de octubre desde Nueva York.
La secta Lev Tahor, fundada en 1988, ha sido objeto de investigaciones y condenas en varios países, incluyendo Guatemala y Estados Unidos, por delitos como secuestro, abuso infantil y explotación sexual. Varios de sus líderes han sido sentenciados por estos crímenes.
Tras el operativo, los 17 menores fueron trasladados a Medellín y puestos bajo la protección del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF) para garantizar sus derechos. La directora de Migración Colombia, Gloria Esperanza Arriero, destacó que la prioridad es la protección de los niños y que el proceso se desarrolla con un enfoque preventivo. El alcalde de Yarumal reveló que, según los miembros de la comunidad, estaban “de paso”. Sin embargo, las autoridades investigan si la secta buscaba establecer una nueva base de operaciones en el país, dado su historial de movimientos transnacionales para evadir a la justicia.













