La región del Catatumbo enfrenta una nueva emergencia humanitaria debido a la intensificación de los enfrentamientos entre el ELN y el frente 33 de las disidencias de las Farc. Los combates, concentrados en el corregimiento de Filo el Gringo, municipio de El Tarra, han dejado al menos siete muertos y provocado el desplazamiento forzado de varias familias campesinas. Líderes sociales y la comunidad han denunciado a través de redes sociales que los enfrentamientos se extendieron desde el 27 hasta la madrugada del 28 de noviembre, generando un clima de temor que obliga a los habitantes a abandonar sus hogares. Información preliminar no confirmada, difundida por Olguín Mayorga, representante de las víctimas en Norte de Santander, sugiere que entre los fallecidos se encontraría alias ‘Cuyo’, un presunto comandante del ELN, junto con seis de sus hombres. El secretario de Seguridad de Norte de Santander, coronel (r) George Quintero, confirmó los reportes de fuertes combates pero indicó que no había información oficial sobre personas fallecidas o heridas.
La situación ha escalado a tal punto que los grupos armados han instalado campos minados y utilizado drones con explosivos, según las autoridades.
La Federación de Personerías ha instado al Gobierno a adoptar medidas urgentes para atender la crisis. En un hecho que brinda un respiro en medio de la violencia, una misión humanitaria confirmó la liberación de once personas, nueve hombres y dos mujeres, que llevaban más de diez meses secuestradas por el ELN en la misma zona, reportando que se encontraban en buen estado de salud.
En resumenLos intensos combates entre el ELN y las disidencias de las Farc en El Tarra, Catatumbo, han provocado una grave crisis humanitaria con al menos siete muertos y el desplazamiento de familias. Las autoridades confirman la escalada violenta, mientras que, en un hecho aislado, el ELN liberó a once secuestrados en la región.