A Pabón Amaya se le imputaron los delitos de concierto para delinquir agravado, desaparición forzada agravada, homicidio agravado y porte ilegal de armas. Su captura representa un paso clave para esclarecer este atroz crimen que atenta contra la libertad de culto y los derechos humanos en una de las regiones más afectadas por el conflicto armado.