El presunto agresor huyó y está siendo buscado por las autoridades.

Otro caso que generó estupor fue el de una mujer en Soledad (Atlántico), quien habría sido lanzada desde un cuarto piso por su expareja, Edinson García, quien ya fue enviado a la cárcel por tentativa de feminicidio agravado. En Boyacá, la muerte de Liliana Cruz, esposa de un subintendente de la Policía, inicialmente se manejó como un posible ataque de francotirador, pero la investigación dio un giro cuando el abogado del oficial afirmó que fue un disparo accidental mientras él manipulaba su arma de dotación. El caso del periodista Juan Fernando Barona también resalta la problemática: el Tribunal Superior de Bogotá confirmó su condena por la violenta agresión física y verbal contra su expareja en 2022. Además, el reconocido abogado Miguel Ángel del Río fue señalado por su exesposa, Ximena Bustamante, de haberla golpeado durante su relación.

Estos hechos se suman a la preocupante estadística de que una de cada tres mujeres en el mundo ha sufrido violencia física o sexual, una realidad que en Colombia se refleja en la persistencia de los feminicidios y la necesidad de una respuesta judicial y social más contundente.