En paralelo, la región del Catatumbo enfrenta una crisis de secuestros. En Tibú, cinco personas fueron plagiadas en menos de 24 horas; una de ellas, Geovanny Galvis Martínez, fue asesinada, mientras que una pareja de esposos fue liberada con la orden de abandonar la región en 24 horas.

Estos hechos son atribuidos a la confrontación entre el ELN y las disidencias. El ELN también fue responsable del secuestro de cinco soldados en Tame (Arauca), quienes fueron liberados una semana después tras la mediación de la Iglesia Católica y la Defensoría del Pueblo, al igual que una menor de edad en la misma región. En un operativo exitoso, el Gaula de la Policía rescató en Soacha (Cundinamarca) al alcalde de Chimichagua (Cesar), José David Rocha, quien había sido secuestrado con fines extorsivos por delincuentes que exigían 100 millones de pesos por su liberación.