Las regiones más afectadas son Cauca, Nariño, Chocó, Arauca y Norte de Santander. Las comunidades étnicas son desproporcionadamente impactadas, representando el 52% de las víctimas en los últimos dos años. Los grupos armados utilizan diversas tácticas de engaño para atraer a los jóvenes. Un informe de la JEP reveló que disidencias de las FARC y el Clan del Golfo se hacen pasar por “cazatalentos de fútbol” en redes sociales para atraer a menores con falsas promesas deportivas. En Antioquia, se ha detectado el uso de TikTok para persuadir a adolescentes. Además, en Guaviare, lugartenientes de ‘Iván Mordisco’ recogen a niños en sus escuelas y hogares para llevarlos a campamentos clandestinos.
El director para Colombia del Consejo Noruego para los Refugiados, Giovanni Ritzo, afirmó que este fenómeno “responde a la lógica del conflicto mismo”. La Defensoría del Pueblo también ha emitido múltiples alertas tempranas advirtiendo sobre este riesgo en casi todo el país. En respuesta, el Ejército ha lanzado estrategias como “Que no recluten tus sueños” para visibilizar el problema y ofrecer rutas de protección, logrando la recuperación de algunos menores que, como una adolescente en el Pacífico nariñense, logran escapar.













