La Fiscalía General de la Nación judicializó a tres personas, incluida una funcionaria de la Personería de Calamar (Guaviare), por su presunta participación en la desaparición forzada y el homicidio de ocho líderes religiosos y sociales. El crimen, ocurrido el 4 de abril, fue atribuido al frente Armando Ríos de las disidencias de las FARC, al mando de alias ‘Iván Mordisco’. Los procesados son Miller Leonardo Garrafa Neira, alias ‘Miller’ o ‘El Pirata’, presunto cabecilla de la estructura; Jorge Eliecer Ávila, alias ‘Yucape’; y Angie Liseth Jaramillo Arias, alias ‘La Crespa’, quien se desempeñaba como secretaria de la Personería Municipal. Según la investigación, alias ‘Miller’ habría ordenado citar a los líderes, provenientes de Arauca, bajo la falsa acusación de que pretendían crear una red del ELN en la región.
Las víctimas, identificadas como Jesús Valero, Carlos Valero, Marivel Silva, Isaid Gómez, Maryuri Hernández, Óscar Hernández, James Caicedo y Nixon Peñaloza, fueron retenidas, llevadas a una zona selvática y asesinadas con armas de fuego.
Sus cuerpos fueron hallados en una fosa común en julio.
A alias ‘Yucape’ se le atribuye la custodia de las víctimas y la intimidación a la comunidad para evitar denuncias. Por su parte, alias ‘La Crespa’ habría recibido más de 12 millones de pesos por suministrar información sobre la ubicación de las víctimas y los movimientos de la Fuerza Pública, facilitando así la ejecución del crimen. La Fiscalía les imputó los delitos de concierto para delinquir agravado, desaparición forzada, homicidio agravado y porte ilegal de armas, cargos que no fueron aceptados por los implicados.
En resumenLa judicialización de tres presuntos responsables, entre ellos una funcionaria pública, por la masacre de ocho líderes en Calamar, Guaviare, revela la brutalidad de las disidencias de las FARC y la infiltración criminal en las instituciones. El crimen se ejecutó bajo un pretexto falso, evidenciando la vulnerabilidad de las comunidades y sus líderes en zonas de conflicto.