Un preocupante fenómeno de obstrucción a la justicia se registró en Sonsón, Antioquia, donde cerca de 400 civiles atacaron a tropas del Ejército Nacional para impedir un operativo contra el Clan del Golfo. Durante la asonada, los pobladores liberaron a tres capturados, recuperaron el cuerpo de un combatiente abatido e incineraron vehículos militares, evidenciando una compleja crisis de legitimidad estatal y control territorial. El hecho ocurrió el sábado 11 de octubre en la vereda El Porvenir, corregimiento La Danta, cuando unidades del Gaula Militar Oriente se enfrentaron a miembros de la subestructura Oliverio Isaza Gómez del Clan del Golfo, en un operativo presuntamente dirigido contra el cabecilla alias “Don Hugo”.
Tras los combates, que dejaron un presunto delincuente muerto y tres capturados, una multitud rodeó a los soldados, los atacó y los obligó a entregar a los detenidos, el cuerpo y el material incautado, que incluía fusiles, subametralladoras y pistolas.
Además, incineraron tres camionetas y una motocicleta del Ejército.
El gobernador de Antioquia, Andrés Julián Rendón, pidió a la Fiscalía investigar los hechos y recordó que no es la primera vez que la población apoya a criminales en la zona, como ocurrió cuando fue abatido alias “Terror”.
El Ejército Nacional denunció que estos actos podrían constituir delitos como secuestro simple, concierto para delinquir y violencia contra servidor público, y anunció que interpondrá las denuncias correspondientes.
Expertos y autoridades señalan que la instrumentalización de la población civil por parte de grupos armados va en aumento, reflejando una grave erosión de la autoridad del Estado.
En resumenUna asonada de 400 civiles en Sonsón, Antioquia, frustró un operativo del Ejército contra el Clan del Golfo, logrando liberar a capturados y recuperar el cuerpo de un abatido. El incidente, que incluyó la quema de vehículos militares, evidencia la pérdida de control territorial del Estado y la preocupante simpatía de algunas comunidades con grupos criminales, lo que pone en grave riesgo a la Fuerza Pública y al Estado de derecho.