2’, en Puracé, Cauca, como medida de protección al pueblo indígena Kokonuko. Esta decisión, tomada por el Consejo Directivo de la Agencia Nacional de Tierras (ANT), busca saldar una deuda histórica y proteger los derechos de una comunidad en riesgo de exterminio cultural y desplazamiento forzado. La medida responde directamente al Auto 004 de 2009 de la Corte Constitucional, que ordena proteger los derechos fundamentales de los pueblos indígenas afectados por el conflicto. El predio Aguatibia es un territorio ancestral y sagrado, esencial para la pervivencia física y cultural de los Kokonuko. El director de la ANT, Felipe Harman, afirmó: “Las comunidades indígenas hoy encuentran una institucionalidad que cumple la palabra.

Los líderes asesinados por tierra no pueden quedar como una cifra más, estamos actuando”.

Por su parte, Willinton Andrés Tote, gobernador del Resguardo Kokonuko, dedicó el logro a los comuneros heridos y a la memoria de la comunicadora indígena María Efigenia Vásquez, asesinada durante la recuperación del territorio. La sesión del Consejo Directivo también aprobó la formalización de más de 92 hectáreas para otras comunidades, incluyendo la ampliación del Resguardo Inga de Blasiaku en Putumayo, y la constitución de los resguardos de Yaramal (pueblo Pastos) en Nariño y Kiwe Zxicxkwe Tierra Linda (pueblo Nasa) en Putumayo. Estas acciones reafirman el compromiso del Gobierno con la redistribución de tierras y el cumplimiento del Acuerdo Final de Paz.