El reclutamiento forzado es una grave infracción al Derecho Internacional Humanitario y un crimen de guerra que afecta de manera desproporcionada a las comunidades más vulnerables.

Las autoridades reafirmaron su compromiso en la lucha contra esta práctica y en la protección de los derechos de la niñez. Los menores rescatados recibirán atención especializada y apoyo para su reintegración a la sociedad, mientras las operaciones militares continúan en la zona para debilitar a estas estructuras criminales y garantizar la seguridad de la población civil.