La Defensoría del Pueblo ha emitido una alerta urgente sobre el agravamiento de la crisis humanitaria en el Bajo Calima, Valle del Cauca, y en la región del sur de Bolívar, donde más de 24,000 personas han sido víctimas de la violencia impuesta por grupos armados ilegales en lo que va de 2025. En el Bajo Calima, la intensificación de los enfrentamientos entre el ELN y las disidencias de las FARC ha puesto en grave riesgo a más de 500 familias, principalmente en el corregimiento de La Colonia. La disputa por el control de este corredor estratégico ha provocado confinamientos masivos y un inminente riesgo de desplazamiento forzado, dejando a la población sin acceso a alimentos, salud y movilidad. El personero de Buenaventura, Jefferson Potes, describió la situación de manera cruda: “La gente está literalmente aguantando hambre.
No hay presencia efectiva del Estado”.
En lo que va del año, la Defensoría ha registrado 27 emergencias humanitarias en el sur de Bolívar, incluyendo 15 desplazamientos masivos y 12 confinamientos, afectando a más de 15,240 personas. La disputa territorial entre el Clan del Golfo y el ELN, junto a la presencia de disidencias, ha convertido la Serranía de San Lucas en un epicentro de violencia. La Defensoría ha constatado asesinatos selectivos, desapariciones, reclutamiento de menores, violencia sexual y el uso de drones para ataques indiscriminados. El organismo denunció que los grupos armados utilizan a la población civil como escudo humano y someten a las Juntas de Acción Comunal, restringiendo la movilidad y secuestrando a líderes comunitarios.
En resumenLa Defensoría del Pueblo alertó sobre una severa crisis humanitaria en Bajo Calima y sur de Bolívar, donde disputas entre grupos armados han causado 27 emergencias, afectando a más de 24,000 personas con desplazamientos, confinamientos, asesinatos y reclutamiento forzado en 2025.