Sin embargo, los artefactos detonaron prematuramente a pocos metros del cuartel, impactando directamente a la comunidad civil.

La onda expansiva afectó a 18 viviendas, algunas con daños parciales y otras con destrucción total.

Una de las vecinas afectadas relató a EFE: “Eran como las nueve de la mañana cuando escuchamos el primer boom, y luego vino uno más fuerte que desbarató la casa.

Salí corriendo a buscar a mi hijo y los niños, y cuando miré ya todo estaba destruido”.

Los heridos, que incluyen dos niños de cuatro y cinco años, fueron trasladados al Hospital Piloto de Jamundí, y dos de ellos remitidos a una clínica de mayor complejidad. Tras el ataque, la Alcaldía de Jamundí activó un Puesto de Mando Unificado (PMU) para coordinar la atención a las víctimas, brindando acompañamiento psicosocial y gestionando las ayudas para las familias damnificadas. El general Henry Bello, comandante de la Policía Metropolitana de Cali, confirmó que se activó el “Plan Defensa” y que ningún uniformado resultó lesionado, atribuyendo la autoría al mencionado frente disidente.